Espera el suelo
No compra porque el precio bajó: compra cuando el mercado confirma que ese mínimo aguantó. Un pivote necesita velas a los dos lados para existir.
Sin custodia · Tus claves, tu exchange
Un DCA que no compra a ciegas: espera a que el precio confirme un suelo, baja la escalera peldaño a peldaño y vende cuando la ronda llega a su objetivo. Pruébalo contra seis años de mercado real antes de arriesgar un céntimo.
Cifras del servidor, actualizadas solas cada diez segundos.
Tres cosas, y ninguna es adivinar hacia dónde va el precio.
No compra porque el precio bajó: compra cuando el mercado confirma que ese mínimo aguantó. Un pivote necesita velas a los dos lados para existir.
Si sigue cayendo, compra más abajo y más grande. Cada peldaño baja el precio medio, y la pantalla te dice hasta qué precio aguanta antes de quedarse sin peldaños.
Cierra la ronda entera cuando el conjunto está en ganancia, descontando ya la comisión del exchange. Nunca vende en pérdida por su cuenta.
Operaciones reales de un bot en marcha. Se enseña el resultado en porcentaje: nunca importes ni saldos.
Una ronda que gana un 1% no cambia la vida de nadie. Mil rondas reinvirtiendo esa ganancia, sí. El bot cierra rondas cortas una y otra vez y cada una entra más grande que la anterior, porque el importe de la compra crece con el saldo. Eso es lo que separa el resultado de comprar y esperar.
Backtest de este motor sobre velas reales del exchange: 6 años, temporalidad de 1 hora, 1.000 de capital, sin depósitos, comisión 0,1% y deslizamiento incluido.
Son resultados de una simulación sobre el pasado, no una previsión ni una promesa. El mercado que viene no tiene por qué parecerse al que hubo, y en el mercado real hay latencia, huecos de precio y órdenes que no entran.
Pon tu capital, decide si vas a ingresar algo cada mes y mira qué hace el interés compuesto con el tiempo. Enseña siempre cuánto has puesto tú y cuánto ha puesto el bot, que es lo único que importa.
muy por debajo de lo que dio la prueba
Esto es una calculadora de interés compuesto, no una previsión. Multiplica el ritmo que elijas tú; si eliges uno que el mercado no da, el número que sale es igual de falso que el ritmo.
El grid de rejilla pone órdenes cada X% arriba y abajo y compra cada vez que el precio toca una línea. Funciona de maravilla en lateral y se desangra en tendencia, porque compra toda la bajada sin preguntarse nada.
Las pruebas y los bots de referencia van sobre BTC y ETH. No es casualidad: son los dos pares con más profundidad y más años de histórico, así que una prueba de seis años significa algo y una orden entra sin mover el precio. Con una moneda pequeña, ni lo uno ni lo otro.
Y no estás solo en ese lado del libro: desde que existen los fondos cotizados al contado, gestoras, empresas cotizadas y hasta algunos estados acumulan bitcoin como reserva. Eso no garantiza que suba —nada lo garantiza—, pero sí explica por qué la liquidez de BTC y ETH es de otra categoría.
Por eso el bot también sabe acumular: puedes decirle que en vez de quedarse la ganancia en dólares aparte un porcentaje en BTC ronda tras ronda. Sigue operando igual y, mientras, va guardando moneda.
Operar con criptomonedas conlleva riesgo de pérdida y lo haces bajo tu propia responsabilidad. Esto no es asesoramiento financiero.
Es lo que hace que casi todas las rondas cierren en verde, y es también su mayor riesgo: si el precio se va muy por debajo del precio medio, la posición se queda quieta y tu dinero atrapado hasta que el mercado vuelva. Puede ser mucho tiempo.
Se puede configurar con stop loss y un cálculo riesgo-beneficio definido, y entonces sí corta. Es una decisión tuya y tiene su precio: cortar convierte una pérdida flotante en una pérdida real, y en las pruebas cerrar antes salía peor más veces de las que salía mejor.
Un backtest excelente sobre seis años buenos no promete el séptimo. Empieza en simulación, mira cuánto aguanta la escalera y no pongas dinero que necesites.
Backtesting sobre velas reales del exchange, con comisión, deslizamiento y el tope de liquidez de cada vela. El motor en vivo ejecuta exactamente el mismo código que la prueba.
Aquí no hay depósitos. Conectas tu cuenta con claves API sin permiso de retirada y limitadas a esta IP: el bot puede comprar y vender, y nada más.
Los bots nacen operando con dinero de mentira contra precios de verdad. Cuando te fíes de lo que ves, y solo entonces, se pasa a real.
Cada ronda cerrada, el DCA agotado, un bot caído. Lo que pasa mientras nadie mira la pantalla es justo lo que hay que saber a tiempo.
Binance, Kraken, Coinbase y más, con la comisión real de cada uno ya metida en las cuentas. Pares contra USDT, USD o EUR.
Es una aplicación web instalable: icono propio, pantalla completa y el panel entero en el bolsillo.
Empieza gratis. Sube cuando el bot se haya ganado el sueldo.
Un bot, todo el motor.
Tres bots y sin ataduras.
Los precios no incluyen las comisiones de tu exchange, que las cobra el exchange y no nosotros.
Abre tu cuenta en cualquiera de estos con nuestro enlace y el plan gratis es tuyo. A ti te cuesta lo mismo; a nosotros nos paga el servidor.
No. Nunca custodiamos fondos. Conectas tu exchange con claves API creadas SIN permiso de retirada y restringidas a la IP de este servidor: con esas claves solo se puede comprar y vender dentro de tu propia cuenta.
No, y desconfía de quien lo prometa. Esta estrategia no vende en pérdida por su cuenta, así que en una caída larga la posición puede quedarse quieta mucho tiempo. El backtesting está para que veas eso ANTES, no para prometerte nada.
No para empezar. Eliges un par, una estrategia ya afinada y un capital, y la pantalla te dice antes de crear el bot cuánto compromete, hasta qué precio aguanta y qué pasa si cae más.
Es lo normal aquí: los bots nacen en simulación, operando con dinero de mentira contra los precios reales del exchange. Pasar a real es una decisión aparte y explícita.
El backtesting es gratis y no pide tarjeta. Seis años de mercado en unos segundos.
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