Créalo en un clic
Eliges una estrategia ya afinada y pulsas un botón. No hay nada que configurar: el sistema calcula el importe de cada compra a partir de tu saldo, y te dice antes de crearlo cuánto compromete y hasta qué caída aguanta.
Sin custodia · Tus claves, tu exchange
Eliges la estrategia, pulsas un botón y el bot ya está operando. Reinvierte la mitad de cada ganancia para entrar más grande la vez siguiente, y con la otra mitad te va comprando BTC o ETH que se queda ahí, tuyo, sin que pongas un euro más. Y arranca en simulación: hasta que no te fíes de lo que ves, no toca tu dinero.
Cifras del servidor, actualizadas solas cada diez segundos.
Tres pasos, y en dos de ellos todavía no arriesgas nada.
Eliges una estrategia ya afinada y pulsas un botón. No hay nada que configurar: el sistema calcula el importe de cada compra a partir de tu saldo, y te dice antes de crearlo cuánto compromete y hasta qué caída aguanta.
Nace en simulación: dinero de mentira contra los precios reales de tu exchange, en vivo. Ves cada compra y cada venta según ocurren. El motor es el mismo que usará en real, así que lo que veas es lo que hará.
Y solo entonces. Escribes tú con cuánto quiere operar —el bot nunca da por supuesto el saldo de tu cuenta— y sigue reinvirtiendo y guardando cripto igual que lo viste hacer.
Operaciones reales de un bot en marcha. Se enseña el resultado en porcentaje: nunca importes ni saldos.
Cada vez que el bot cierra una ronda parte la ganancia en dos: la mitad se queda dentro y hace que la compra siguiente entre más grande —eso es el interés compuesto—, y con la otra mitad compra moneda y la aparta. No la vende nunca. Ronda tras ronda, un saldo que empezó siendo solo dólares se convierte en dólares MÁS una bolsa de BTC o de ETH que nunca compraste de tu bolsillo.
Los 1.000 de partida siguen ahí y además tienes 0,176 BTC. Esa es toda la idea: no es que el bot le gane al precio del bitcoin —mira la comparación de abajo, acaban casi igual—, es que al final del camino tienes la moneda en la mano sin haberla pagado.
Backtest de este motor sobre velas reales del exchange guardadas en nuestro servidor: BTC/USDT desde agosto de 2017 (9,1 años) y ETH/USDT desde septiembre de 2020 (6 años), temporalidad de 1 hora, 1.000 de capital, sin ingresar nada más, reinvirtiendo el 50% y guardando el otro 50% en moneda, con comisión del 0,1% y deslizamiento ya descontados.
Son resultados de una simulación sobre el pasado, no una previsión ni una promesa. El mercado que viene no tiene por qué parecerse al que hubo, y en el mercado real hay latencia, huecos de precio y órdenes que no entran.
Pon tu capital, decide si vas a ingresar algo cada mes y mira qué hace el interés compuesto con el tiempo. Enseña siempre cuánto has puesto tú y cuánto ha puesto el bot, que es lo único que importa.
bastante por debajo de lo que dieron las pruebas
Esto es una calculadora de interés compuesto, no una previsión. Multiplica el ritmo que elijas tú; si eliges uno que el mercado no da, el número que sale es igual de falso que el ritmo.
El grid de rejilla pone órdenes cada X% arriba y abajo y compra cada vez que el precio toca una línea. Funciona de maravilla en lateral y se desangra en tendencia, porque compra toda la bajada sin preguntarse nada.
Las pruebas y los bots de referencia van sobre BTC y ETH. No es casualidad: son los dos pares con más profundidad y más años de histórico, así que una prueba de seis años significa algo y una orden entra sin mover el precio. Con una moneda pequeña, ni lo uno ni lo otro.
Y no estás solo en ese lado del libro: desde que existen los fondos cotizados al contado, gestoras, empresas cotizadas y hasta algunos estados acumulan bitcoin como reserva. Eso no garantiza que suba —nada lo garantiza—, pero sí explica por qué la liquidez de BTC y ETH es de otra categoría.
Y guarda las dos: puedes tener un bot apilando BTC y otro apilando ETH a la vez, cada uno con su saldo. Lo que aparta sale SIEMPRE de la ganancia, nunca del capital, así que el bot no se queda sin con qué operar: en las pruebas cierra exactamente las mismas rondas acumulando que sin acumular. Y lo que en una ronda no llega al mínimo del exchange no se pierde: queda apuntado y se compra en la venta siguiente.
Eliges estrategia y pulsas. El importe de cada compra lo calcula el sistema con tu saldo, y si no cabe la escalera entera te lo dice antes de arrancar, no después.
La mitad de cada ganancia se convierte en moneda y no se vende nunca. Sale de lo ganado, no de tu capital: en 9 años de prueba, 0,176 BTC que no pagaste tú.
Backtesting sobre velas reales guardadas en nuestro servidor, con comisión, deslizamiento y el tope de liquidez de cada vela. El motor en vivo ejecuta el mismo código que la prueba.
Aquí no hay depósitos. Conectas tu cuenta con claves API sin permiso de retirada y limitadas a esta IP: el bot puede comprar y vender, y nada más.
Los bots nacen operando con dinero de mentira contra precios de verdad. Cuando te fíes de lo que ves, y solo entonces, se pasa a real.
Cada ronda cerrada, el DCA agotado, un bot caído. Lo que pasa mientras nadie mira la pantalla es justo lo que hay que saber a tiempo.
Binance, Kraken, Coinbase y más, con la comisión real de cada uno ya metida en las cuentas. Pares contra USDT, USD o EUR.
Es una aplicación web instalable: icono propio, pantalla completa y el panel entero en el bolsillo.
Operar con criptomonedas conlleva riesgo de pérdida y lo haces bajo tu propia responsabilidad. Esto no es asesoramiento financiero.
Es lo que hace que casi todas las rondas cierren en verde, y también su mayor riesgo: si el precio se va muy por debajo del medio, la posición se queda quieta y tu dinero atrapado hasta que el mercado vuelva. En la prueba de BTC el saldo llegó a caer un 54,8% antes de recuperarse.
Nueve años buenos no prometen el décimo. Por eso el bot nace en simulación y por eso la prueba se corre delante de ti: para que decidas con lo que ves, no con lo que te cuenten.
Empieza gratis. Sube cuando el bot se haya ganado el sueldo.
Un bot, todo el motor.
Tres bots y sin ataduras.
Los precios no incluyen las comisiones de tu exchange, que las cobra el exchange y no nosotros.
Abre tu cuenta en cualquiera de estos con nuestro enlace y el plan gratis es tuyo. A ti te cuesta lo mismo; a nosotros nos paga el servidor.
No. Nunca custodiamos fondos. Conectas tu exchange con claves API creadas SIN permiso de retirada y restringidas a la IP de este servidor: con esas claves solo se puede comprar y vender dentro de tu propia cuenta.
No, y desconfía de quien lo prometa. Esta estrategia no vende en pérdida por su cuenta, así que en una caída larga la posición puede quedarse quieta mucho tiempo. El backtesting está para que veas eso ANTES, no para prometerte nada.
No para empezar. Eliges un par, una estrategia ya afinada y un capital, y la pantalla te dice antes de crear el bot cuánto compromete, hasta qué precio aguanta y qué pasa si cae más.
Es lo normal aquí: los bots nacen en simulación, operando con dinero de mentira contra los precios reales del exchange. Pasar a real es una decisión aparte y explícita.
El backtesting es gratis y no pide tarjeta. Seis años de mercado en unos segundos.
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